Los profesores del IES. Sácilis, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa como un recurso más para abordar la noble tarea que significa impartir clase. Nuestra esperanza es que algo cambie, que nuestro centro se enriquezca con nuevas prácticas, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.


¿Qué pretendemos con EL POEMA DE LA SEMANA?

  1. Fomentar la lectura como uno de los actos que más dignifica al ser humano, apoyando los objetivos del Plan de lectura y biblioteca.
  2. Cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente para modificar y mejorar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo en este caso a un “arma poderosa”, como es la poesía.
  3. Colocar un poema en la entrada del centro, en un espacio creado para tal fin, además de en otros lugares como pasillos, clases, o en el entorno virtual de las TIC.2: Blog “Poema de la semana”, facebook, instagram...
  4. Romper entre nuestro alumnado y, en general, en toda la comunidad educativa, los prejuicios que se tienen acerca de este género literario: la poesía no es aburrida, ni difícil de leer, ni es un desahogo romántico, o algo cursi...
  5. Mostrar su utilidad real: la poesía sirve para pensar despacio, para aprender a amar las palabras, para atenuar la violencia verbal y conocernos y comunicarnos; sirve para ligar, para sonrojar a un chico o a una chica, para consolar, para regalarla...La poesía es como un inmenso botiquín con toda clase de medicamentos que curan la ansiedad, la soledad, el insomnio, la melancolía, los enfados, las migrañas, los dolores del amor...Nos ayuda a entender mejor nuestros sentimientos y a leer mejor en los demás; a sentirnos rodeados de belleza; a rebelarnos contra el mundo... Además un poema puede leerse a cualquier hora del día o en cualquier lugar: en el café; mientras hacemos el trayecto hacia el instituto o trabajo en coche, bus o tren; esperando en la consulta del doctor o en la oficina de correos; a la hora del almuerzo, la cena; o en la cama, antes de dormir...
  6. Difundir la obra de nuestros poetas contemporáneos y enriquecernos con su mirada sobre el mundo actual, ampliando sus límites y fronteras.


EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que todos los compañeros, padres y madres y, cómo no, todos los alumnos, participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o divulgando la existencia del proyecto a través de cualquier cauce. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES. Sácilis.


lunes, 29 de enero de 2018

El beso de Klimt


Se enamoran de un cuadro.
Un bellísimo cuadro  que lleva un largo siglo en los museos.
Viena, primera década del siglo de las sombras:

secesión en las artes, oropel y erotismo.
Gustav Klimt, el artista que amaba a las mujeres.

Poquísimas han visto la obra original.
Pero eso no importa, se enamoran de copias.
Decorativas copias, simbólicos deseos,
altares que presiden las alcobas
de los enamorados del presente.

Sus abuelas colgaron crucifijos
(para toda la vida).
Sus madres, el jardín de las delicias
(hasta el confuso día del divorcio).
Ellas, un beso eterno
aunque la eternidad dure un suspiro.

La lámina dorada brilla sobre los tálamos,
los jóvenes amantes
la miran y se besan como príncipes.
Ven lo que necesitan
para alcanzar el fondo de la dicha:
La lluvia de oro, el eco de mil constelaciones,
la pradera de flores, los mantos que los cubren
y los rostros unidos por el beso infinito.

(Que en la obra elegida él domine la escena
y ella cierre los ojos postrada de rodillas
al pie de un precipicio,
son detalles que no tendrán en cuenta.)

Viena, primera década del siglo de las sombras
y cien años más tarde:
traslaciones continuas, secesiones forzosas,
deslealtades urgentes, acosos y despidos,
mochilas y muchachas con el ombligo al aire
y algún privilegiado que siempre está esperando
un cambio de destino…

Bajo este panorama de tiempos velocísimos,
de carretera y pésimos augurios,
las jóvenes parejas del siglo XXI
siguen en el intento:
construyendo el amor al borde del abismo.

¿Quién teme a Thelma & Louise?
Mónica Doña.
Ed. Renacimiento (2017)


Nacemos. Y el nacimiento supone un impacto sensorial, un aterrizaje forzoso, un golpe contra la vida consciente en un lugar determinado y determinante. Pero hay más factores. La herencia genética y el fluir oculto del inconsciente familiar, con sus escasas bondades y con sus casi irresolubles traumas. Arrojados pues, a la corriente incierta de la historia, nos vemos arrastrados –en la actualidad río abajo- , y zarandeados por ella, sentimos la zozobra de una sociedad sonámbula, pero también severa. Y si a todas estas circunstancias le añadimos la sensación de desamparo que produce viajar a gran velocidad sobre una ínfima bola incandescente como efecto de una colosal explosión primera, podemos advertir lo difícil que resulta escapar de los condicionantes que hacen de la vida, a veces, una guerra que se libra dentro de uno mismo.

Pienso ahora en todos esos niños que fuimos, y pienso especialmente en Trump y en Kim Jong-un, y me pregunto qué clase de niños serían, a qué clase de peligros se enfrentaron en su infancia, y qué conflictos quedaron sin resolver para haber llegado a ser lo que son hoy, un par de púberes descerebrados de cuya paz depende el mundo. Qué miedo. Qué vértigo al ver que sus guerras interiores se están convirtiendo en una guerra planetaria. Vivimos, como dice Mónica Doña, la autora del estupendo poema de esta semana, en un mundo de malos augurios y, al parecer, por ahora están lejos de disiparse. En fin, mientras tanto, al menos en este espacio, y para refugiarnos del tremendo temporal, seguiremos leyendo poesía.

Mañana celebramos El Día Escolar de la No-violencia y la Paz, un día muy importante que hemos decidido ensalzar con un beso, quizá con el beso más conocido de la historia del Arte y de la historia de la humanidad, sin contar el de Judas, claro; pero ese es otro tema. El beso, como es natural, es el beso de Gustav Klimt, y lo vamos a hacer a con este poema de la poeta jienense Mónica Doña.

Es verdad que ha sido una obra reproducida hasta la saciedad, y a veces da la sensación de que ha perdido brillo, aunque su luz y su color sean tan espectaculares. Pero nosotros vamos a intentar poner la atención en el gesto de los amantes, en su infinita ternura expresada a través del rostro de la mujer justo en el momento en que va a romperse el beso del hombre sobre su mejilla, y en la posición viva de sus manos por cuyos dedos fluye la delicadeza, la suavidad, el cariño, el amor.  ¿Para qué sirve el lujo que los rodea? Quedémonos con ese gesto y reproduzcámoslo con frecuencia. Ama, ama y expande el alma nos dice la bonita canción de Extremoduro que hemos elegido esta semana. Sigamos construyendo el amor aunque estemos al borde del abismo.


Gurb


 

BIOGRAFÍA

Mónica Doña 

martes, 28 de noviembre de 2017

Belleza Oculta



Pisaba Albanio ya el umbral de la adolescencia, e iba a dejar la casa donde había nacido, y hasta entonces vivido, por otra en las afueras de la ciudad. Era una tarde de marzo tibia y luminosa, visible ya la primavera en aroma, en halo, en inspiración, por el aire de aquel campo entonces casi solitario. Estaba en la habitación aún vacía que había de ser la suya en la casa nueva, y a través de la ventana abierta las ráfagas de la brisa le traían el olor juvenil y puro de la naturaleza, enardeciendo la luz verde y áurea, acrecentando la fuerza de la tarde. Apoyado sobre el quicio de la ventana, nostálgico sin saber de qué, miró al campo largo rato. Como en una intuición, más que en una percepción, por primera vez en su vida él adivinó la hermosura de todo aquello que sus ojos contemplaban. Y con la visión de esa hermosura oculta se deslizaba agudamente en su alma, clavándose en ella, un sentimiento de soledad hasta entonces para él desconocido. El peso del tesoro que la naturaleza le confiaba era demasiado para su solo espíritu aún infantil, porque aquella riqueza parecía infundir en él una responsabilidad y un deber, y le asaltó el deseo de aliviarla con la comunicación de los otros. Mas luego un pudor extraño le retuvo, sellando sus labios, como si el precio de aquel don fuera la melancolía y aislamiento que lo acompañaban, condenándole a gozar y a sufrir en silencio la amarga y divina embriaguez, incomunicable e inefable, que ahogaba su pecho y nublaba sus ojos de lágrimas.

Luis Cernuda
Ocnos, Poesía Completa I
Ed. Siruela

A veces, al juntar unas cuantas palabras se prende un fuego que nunca antes había existido. Este es el misterio de los grandes libros y Ocnos es un libro extraordinario. Cernuda lo escribió en el exilio entre Glasgow y Londres cuando supo que ya nunca jamás volvería a España,  y en él evoca con  sutil sensibilidad los recuerdos infantiles y adolescentes de su Sevilla natal. Sabemos cómo la memoria dulcifica e idealiza el pasado, y en este sentido podemos afirmar que ella constituye en sí misma un género literario de ficción, quizá el más grande, el que a todos abarca; sin embargo, el calado autobiográfico del libro es innegable. Se publicó en Londres por vez primera en 1942, pero el poeta lo revisó y reescribió muchas veces durante su vida. La magia del libro consiste en cómo el autor consigue llevar de la mano al lector regalándole la pura percepción sin filtros de un niño al pasear por su ciudad, por las callejas, las tiendas, el río, los jardines y sus fuentes, la catedral o la universidad. De todos los poemas en prosa que componen este libro podríamos haber escogido cualquiera de ellos y todos nos hubieran servido para hablar de la Belleza, y subrayo la mayúscula, esa que nos transporta y nos lleva un poco más allá de los límites penitenciarios de lo racional. Es un libro que habla de lo cotidiano. Y, sobre todo,  de la esencia intemporal de esa cotidianidad, descubierta por un niño que apenas ha traspasado el umbral de la infancia a la adolescencia. Ese don descubierto a una edad muy temprana produce en el poeta un choque de trenes emocional entre el gozo y la soledad. Los poemas titulados El tiempo, La eternidad, La música, El acorde o Poesía y mitos (no os perdáis su lectura) dejan a uno conmovido por su sencilla hondura, su pálpito verdadero y su perfección lírica.
Una emoción parecida a la que cuenta Cernuda en su Belleza Oculta le sorprendió al pequeño y torturado Gurb en su primera adolescencia cuando, en una clase de música, su despistado profesor barbudo le puso un fragmento del conocido Canon de Johann Pachelbel. Una ventana inusitada se abría entonces  en su conciencia, y al asomarse por primera vez contempló con perplejidad y miedo aquel lumínico paisaje incomprensible. Inició así el camino de la Belleza, que, como el propio Cernuda nos cuenta en Ocnos, cura de la vida.  
La música que escucháis hoy, la que se consume mayoritariamente, es una consecuencia más de la aceleración de la Historia. De hecho es una música de usar y tirar (vosotros lo sabéis mejor que nadie), como tantas cosas creadas para tal fin, igual a la comida basura; pero no siempre fue así, de hecho nunca lo ha sido hasta ahora. Por eso es muy recomendable escuchar buena música y leer poesía, si es que no es una misma cosa, para intentar frenar el tiempo en nuestro interior y poder contemplar al mundo y a nosotros mismos aunque solo sea por unos instantes.
En esencia, Ocnos y el Canon me llevan al mismo lugar. Espero haberme aproximado un poco a él a través de la palabra. Hay un punto en que todas las artes se encuentran y se funden en un abrazo universal. Os dejamos con dos versiones, una de violines clásica y otra eléctrica más moderna. Escoged. Y que el tiempo se detenga, y que amanezca otra vez la Belleza en este mundo.

Gurb


 

BIOGRAFÍA

Luis Cernuda 

martes, 24 de octubre de 2017

Muros


Apología y petición

Y qué decir de nuestra madre España,
este país de todos los demonios
en donde el mal gobierno, la pobreza
no son, sin más, pobreza y mal gobierno,
sino un estado místico del hombre,
la absolución final de nuestra historia?
De todas las historias de la Historia
la más triste sin duda es la de España
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza.
Nuestra famosa inmemorial pobreza
cuyo origen se pierde en las historias
que dicen que no es culpa del gobierno,
sino terrible maldición de España,
triste precio pagado a los demonios
con hambre y con trabajo de sus hombres.
A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sí que importa un mal gobierno.
Quiero creer que nuestro mal gobierno
es un vulgar negocio de los hombres
y no una metafísica, que España
puede y debe salir de la pobreza,
que es tiempo aún para cambiar su historia
antes que se la lleven los demonios.
Quiero creer que no hay tales demonios.
Son hombres los que pagan al gobierno,
los empresarios de la falsa historia.
Son ellos quienes han vendido al hombre,
los que le han vertido a la pobreza
y secuestrado la salud de España.
Pido que España expulse a esos demonios.
Que la pobreza suba hasta el gobierno.
Que sea el hombre el dueño de su historia.

Jaime Gil de Biedma
Las personas del verbo
Ed. Seix Barral (1982)


La grandeza de las obras de arte que así merecen llamarse es que atraviesan el tejido no visible del tiempo y rompiendo todas las fronteras, se cuelan en todos los espacios alumbrando con su luz beatífica la conciencia del hombre. Este poema de Jaime Gil de Biedma, escrito a principios de los años sesenta en el contexto de la horrible España franquista, tiene, como es natural,  una fácil lectura de su época pero, lamentablemente, sigue siendo tan actual que no podemos más que alabar la sutileza con la que el poeta catalán lo escribió, perpetuándose su significado más allá de los estrechos límites en los que fue concebido.

En fin, como si no existiera otro problema en España o en el mundo, en los últimos meses, intensificándose en las últimas semanas, estamos asistiendo a un circo en donde payasos de ambos lados, con su ya crónica irresponsabilidad, soberbia y estupidez, nos ofrecen un espectáculo diario repugnantemente vergonzoso, que además constituye un ejemplo tan pésimo desde el punto de vista educativo que nos sirve a los docentes como explicación a nuestros alumnos de lo que nunca debe hacerse. ¿Para qué sirve, digo yo, hablaros del diálogo necesario para resolver conflictos si cuando llegáis a casa os encontráis con esta panda de animales hambrientos despedazándose los unos a los otros? ¿De qué sirve hablaros de la necesidad de romper barreras y fronteras siguiendo el fluir natural de la historia, cuando dos millones de personas a las que nos unen muchísimas más cosas de las que nos separan se disponen a levantar muros, más por cuestiones económicas que emocionales, según las últimas estadísticas? Respetamos el nacionalismo como sentimiento, tanto el catalán como el español, aunque desde aquí lo consideremos reaccionario y excluyente, y, por esa misma razón, creemos que la exaltación de uno de esos nacionalismos está despertando la víbora del otro. Pero apoyamos el diálogo, y lo apoyamos para reformar la ley y celebrar un referéndum legal. ¡Qué le vamos a hacer! Si se quieren marchar y verdaderamente constituyen una mayoría, pues que se marchen, ¡adéu Catalunya! Lo que nos cuesta respetar es la mala educación (en el sentido más amplio que pueda tener esta expresión), el engaño, los modales (destrozar libros de Juan Marsé o llamar fascista a Serrat porque ambos han criticado el procés, no nos parece la mejor manera de darle legitimidad al nacimiento de una nueva nación) y la soberbia. Abrirse al mundo, además de una cuestión de responsabilidad ética, es una cuestión de sentido común, por eso nuestra apuesta educativa es la contraria: el internacionalismo, y con él todo lo que conlleva: solidaridad, respeto, acogida, reconocimiento, empatía y ayuda mutua entre los seres humanos.

Volviendo al poema, nosotros también queremos pensar, como el gran poeta catalán,  en otra historia de España en donde sí nos importe el mal gobierno. Aquí no solo nos importa, sino que además nos produce un tremendo vértigo la penosa situación actual. La desdicha humana (aunque nos vendan otra cosa), a tenor de las cifras de paro y pobreza, y la degradación democrática y cultural de España en los últimos años por parte del Gobierno central ha creado un clima asfixiante, que junto a la corrupción han hecho de España un lugar irrespirable. El propio Estado y los grandes poderes a los que llamamos fácticos: banca, sector empresarial, iglesia y medios de comunicación, a quienes no importamos nada, son responsables también en la actualidad de haber secuestrado la salud de España.

Siguiendo con el mismo tema y para que os hagáis una idea de cómo era la educación en nuestro país a principios de los años sesenta, el tiempo en que fue escrito el poema de esta semana, os hemos traído Another Brick in the Wall, de 1979, la mítica canción del grupo británico de rock Pink Floyd, que denuncia la rigidez educativa del sistema británico, extrapolable al nuestro en los mismos años a los que ya nos hemos referido. De aquellos polvos estos lodos. Algunas veces tengo la sensación de que este país es esa inmensa aula de la canción, y que nuestros gobernantes son esos profesores autoritarios y arrogantes que se ríen de nosotros y humillan a los poetas. Y que nosotros solo somos las piezas de un miserable engranaje que nos destruye. Tenemos que expulsar a esos virtuosos de la infamia a los que no les salen las cuentas, para que no nos roben nuestros sueños y convertirnos en dueños de nuestra historia. Hey! Teachers! We don't need no thought control…


Gurb



BIOGRAFÍA

Jaime Gil de Biedma 

lunes, 19 de junio de 2017

Víspera de quedarse


Todo está preparado: la maleta,
las camisas, los mapas, la fatua esperanza.
Me estoy quitando el polvo de los párpados.
Me he puesto en la solapa
la rosa de los vientos.
Todo está a punto: el mar, el aire, el atlas.
Sólo me falta el cuándo,
el adónde, un cuaderno de bitácora,
cartas de marear, vientos propicios,
valor y alguien que sepa
quererme como no me quiero yo.
El barco que no existe, la mirada,
los peligros, las manos del asombro,
el hilo umbilical del horizonte
que subraya estos versos suspensivos…
Todo está preparado: en serio, en vano.
Juan Vicente Piqueras
La latitud de los caballos
Ed. Hiperión  (1999).

Víspera de quedarse es el último poema de este curso 2016/17. Hace una semana le propuse a mi colega Antonio Martín realizar la última entrada con un mismo poema en ambos blogs hermanos; como yo aún no tenía decidido cuál, la idea me la dio él. Gracias Antonio.  La propuesta no pudo parecerme más oportuna.  Algo de Quijotes tenemos los dos cuando aún continuamos tantos años después en nuestro empeño de inocular el virus de la poesía entre nuestro alumnado y de paso a todo aquel que por cualquier camino llegue a nuestro trabajo. Si unimos las visitas de ambos blogs creo que en algo hemos contribuido a que este género minoritario se abra paso en un mundo tan pragmático y materialista. Ojalá. Ese es nuestro deseo.
Víspera de quedarse es el inicio de un viaje. Un viaje que puede ser real o simbólico, un viaje exterior a lomos del espacio y el tiempo, o un viaje interior al centro de uno mismo. Pero también puede ser un viaje a través del arte de la literatura, porque los libros son puertas abiertas al espacio infinito de la imaginación y nos permiten viajar sin movernos un centímetro.

         Movimiento y quietud. El verano es un lugar propicio para cualquier tipo de viaje. Quitémonos el polvo de los párpados, metamos en las maletas reales o metafóricas todo lo necesario para emprender cualquier aventura. Cojamos el atlas blanco del futuro y llenémoslo de geografía. Hoy y siempre es víspera de irse. Y que  sea en serio, y que no sea en vano…

Gurb



BIOGRAFÍA

Juan Vicente Piqueras 

lunes, 12 de junio de 2017

Aunque tú no lo sepas


Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Luis García Montero
Habitaciones separadas
Ed. Visor (1994)



            Esta es la historia de un poema que se convirtió en un cuento, más tarde en una canción y, por último, en una película. Vamos a intentar seguirle la pista. El poeta granadino Luis García Montero publica en 1994 Habitaciones separadas, uno de sus grandes libros, galardonado con el Premio Nacional de Poesía del siguiente año. El libro contiene “Aunque tú no lo sepas”, el poema de esta semana, que va a hacerse muy popular. El mismo año de su publicación aparece en el País Semanal un cuento titulado El vocabulario de los balcones, de la escritora Almudena Grandes, un cuento inspirado en el poema, que más tarde incluirá en su libro Modelos de mujer de 1996. El guionista y director de cine Juan Vicente Córdoba, a partir del cuento de Almudena Grandes elabora el guión de la película que vuelve al título inicial, estrenada en el año 2000. Un par de años antes Enrique Urquijo y su grupo Los problemas editan su segundo disco, Desde que no nos vemos, que contiene una canción compuesta por Quique González  inspirada también en el poema de García Montero con el mismo título. Existen muchas versiones de la misma. El propio Quique González, El Canto del Loco, Carlos Tarque con Leiva o Clara Lago, en la película Tengo ganas de ti.

         Recuerdo perfectamente la lectura de Habitaciones Separadas en 1998. Fue el libro que, junto a Completamente Viernes, del mismo autor, me cambió para siempre la concepción que tenía hasta entonces de la poesía. El realismo cotidiano de la ciudad, el hogar, los bares, el amor, los amigos, la nostalgia, la valentía... eran los temas fundamentales del libro que junto a la cercanía de su lenguaje me cautivaron.  La poesía descendía de las crípticas alturas celestiales sin perder su esencia y su calidad con un lenguaje vestido de paisano con el que siempre me identifiqué, pues a mí no me gustan nada los protocolos y menos aún en la manera de vestir.

Siempre me he reconocido en cada uno de los versos de este poema. Desde muy pequeño he fantaseado mil veces con amores que solo han existido en mi imaginación y han paseado ocultos por las calles secretas de mi pensamiento. Para mí no representa tanto al amor idealizado o platónico que solo existe en el mundo de la fabulación personal como modelo de belleza y perfección que nunca se corresponderá con la realidad; en mí estos amores han tenido siempre un rostro, un nombre y una historia personal a la que nunca me he atrevido a llamar. Porque ¿quién no ha fantaseado alguna vez con un chico o una chica en secreto, ocultamente, sin que nadie, absolutamente nadie lo haya sabido?

Aunque tú no lo sepas es también el título de un documental muy reciente, estrenado hace unos meses, sobre la vida y obra del autor granadino, que puede ser una puerta abierta de par en par para todos aquellos que aún no han mordido el anzuelo de la poesía. Que así sea.

Gurb







lunes, 5 de junio de 2017

Escala cromática de las tres mil viviendas





Sevilla tiene un color especial,
un grito expresionista sobre asfalto:
abstracción alcohólica de añiles,
goterones de Pollock, oro en torre,
la pasión rojo sol, lágrimas vino
sobre lienzo y turquesa el oleaje
de la heroína rompiendo en las venas.
Demasiada pintura para nichos baratos.
Pero Sevilla tiene tantas vírgenes
y cristos milagrosos que abril se pone verde,
morado en las ojeras, sastrería marengo,
y el duende de Isla Mágica atasca tuberías
con su polvo de estrellas por doquier.
La asistencia social, que no da abasto,
agentes de la ley, municipales,
custodian a los santos y fichan horas extras
capturando camellos para la cabalgata,
pues pronto llega enero con todo su gris perla.

En el barrio los chicos van a clase
de tirones de bolso, de envolver papelinas,
de atletismo en carreras medio fondo,
al galope en caballo de negro rocinante,
equitación de urgencia y tiro al blanco.
De noche, en catequesis, aprenden a rezar
cuando llega la pasma o padecen un síndrome
amarillo de fiebre y labios lila.
Rezan, roban y rezan, monaguillos
de arrabal y tatuaje, su oración carcelaria:
Bendice nuestra moto laboral,
no adulteres el chute, azucara el limón,
que no sufra la madre, chocolate con leche,
que la pasma no llegue por sorpresa,
que mañana el bordillo no exista, ora pro nobis.
Consagra el trapicheo y el carmín
de los besos en buena última dosis.
Bendice el polvo nuestro, pan y alpiste,
y alivia la ira santa color naranja sangre.

Isabel Pérez Montalbán   
Animal ma non troppo
Ed. Crecida (2008)

Tomado de la conocida canción popular repetida hasta decir basta, el primer verso de este poema, con la atmósfera que crea la poeta cordobesa Isabel Pérez Montalbán, se convierte en un verso casi corrosivo. La autora pone patas arriba el significado original y consigue que amargue como la hiel. En el centro de la primera estrofa, en esa delirante paleta de colores que la autora despliega, está Jackson Pollock, el conocido pintor estadounidense, intensificando, con el trazo grueso de su abstracción, con su grito desgarrado, los versos de la escritora. Por eso la imagen de esta semana está diluida en la primera parte del poema. Creo que ilustra con fidelidad lo que la autora quiere dibujar en la imaginación del lector; toda esa amalgama irisada que desemboca en el oleaje de la heroína rompiendo en la venas (impactante imagen), en esa Escala cromática de las tres mil viviendas. Sevilla en este texto no se muestra tan sonriente.

Después de la dura crítica a las costumbres de Sevilla ligadas al calendario católico, la autora, en la segunda estrofa, pone toda su atención en los seres más desprotegidos del conocido barrio sevillano de las 3000 viviendas: los chicos; y es aquí donde el lector sensible no tiene más remedio que claudicar, porque lo que se nos cuenta a continuación es realmente estremecedor: van a clase/de tirones de bolso, de envolver papelinas,/de atletismo en carreras medio fondo,/al galope en caballo de negro rocinante… estos son sólo algunos de los espeluznantes versos del poema. No estamos descubriendo nada, son los efectos devastadores de la marginalidad: desamparo, pobreza, soledad, drogas, adicciones, síndromes de abstinencia, delincuencia, etc. Todo aquello que cualquiera de nosotros padecería casi con toda seguridad de haber nacido en un entorno así.

La poesía de Isabel Pérez Montalbán, como ya hemos comprobado en este poema, es una poesía comprometida, de denuncia social, de apoyo a los más desfavorecidos. Una poesía para hacernos reflexionar y tomar conciencia de aquellas realidades que son menos conocidas porque la dureza que emanan no interesa ni a los medios de comunicación ni a la sociedad mojigata en la que vivimos. No es nuestro caso. A lo largo del año hemos reflexionado sobre multitud de temas utilizando la poesía con vehículo de expresión. Lo seguiremos haciendo. Los grandes temas de la poesía no son solo el amor, la belleza o el paso del tiempo.

Raimundo Amador pasó gran parte de su infancia en las 3000 viviendas; de allí, con su arte, se abrió al mundo con todas las dificultades que podamos imaginar, y se convirtió en uno de los más grandes guitarristas. Con él, el blus y el flamenco se han abrazado felizmente con la naturalidad que solo los grandes saben expresar. Y con la felicidad que nos produce siempre escuchar a Raimundo Amador, terminamos esta semana.

Gurb